viernes, 26 de febrero de 2016

VARO + BALDOVIN

XX

Esto es el psicoanálisis.
Adentrarse en el mundo de las víboras que nos devoran el pecho.
El mundo del horror:
frustraciones
envidia
odios
anhelos
culpas
pasiones
sed
hambre
miedo.

Pero las víboras no son tan venenosas.
Tienen alas   antenas   saben   a dónde nos conducen
y cuando descubrimos la verdad en el centro de
sus pupilas doradas
se transforman en estrellas.


Glauce Baldovin
Poesía inédita reunida
(Las Nuestras editorial, 2011)


Remedios Varo
Mujer Saliendo del Psicoanalista (Podría ser Juliana), 1960.

lunes, 22 de febrero de 2016

FINAL Y SALIDA



Transitar en el borde
caer caer caer
y poder con la caída

Que estalle el espejo en el que me miro
sentir hundirme y sin embargo
no saberme perdida

martes, 16 de febrero de 2016

BARTHESIANA HASTA LA MÉDULA


2. Comprobar lo Insoportable: ese grito tiene su beneficio: manifestándome a mí mismo que es preciso salir de él, por cualquier medio que sea, instalo en mí el teatro marcial de la Decisión, de la Acción, de la Salida. La exaltación es como ganancia secuandaria de mi impaciencia; me nutro de ella, me revuelco en ella. Siempre "artista", hago de la forma misma un contenido. Imaginando una solución dolorosa (renunciar, partir, etc), hago retumbar en mí el fantasma exaltado de la salida; una gloria de abnegación me invade (renunciar al amor, no a la amistad, etc.), y olvido enseguida lo que debería entonces sacrificar: nada menos que mi locura -que, por definición, no puede constituirse en objeto de sacrificio: ¿se ha visto a un loco "sacrificando" su locura a alguien? Por el momento no veo en la abnegación más que una forma noble, teatral, lo que es todavía recogerla en el recinto de mi Imaginario.

3. Cuando la exaltación ha decaído quedo reducido a la filosofía más simple: la de la resistencia (dimensión natural de las fatigas verdaderas). Sufro sin adaptarme, persisto sin curtirme: siempre perdido, nunca desalentado, soy una muñeca Daruma, un tentieso sin piernas al que se le dan papirotazos incesantes, pero que finalmente retoma su verticalidad, asegurada por un contrapeso interior (¿pero cuál es mi contrapeso? ¿la fuerza del amor?). Esto es lo que dice un poema popular que acompaña a esas muñecas, japonesas:

"Así es la vida;
caer siete veces
y levantarse ocho".


Roland Barthes
de "Esto no puede continuar" en Fragmentos de un discurso amoroso
(Siglo XXI editores, 1977;2008)