Tarde o temprano, Eros, yo tenía que verte. No sé si tú lo sabes. Quizá yo sospechaba que entonces tú te irías.
Quién sabe si, en el fondo, no lo hice a propósito.
Eso lo pensé luego. Entonces
creí que no podría vivir sin ti. No es cierto.
Viví al principio en un despecho aireado. Más tarde,
una histriónica ira, una honda pena,
una tristeza mansa, un eco de costumbre
lejana de estar triste, y finalmente,
una sorpresa, casi,
si alguna vez pensaba aún en ti.
Lo siento. Hubiera sido,
no sé, más pedagógico,
un idilio sin término, o al menos más romántico
un final de tragedia, y no este desenlace.
Escúchame este otro, a ver qué te parece.
Tú vienes aún a mí, algunas noches,
fingiendo que es ayer. Yo finjo que se apagan
las luces de mis ojos. Puedes llamarme como
más te complazca (Dánae, Venus, Leda...).
Yo, pensando en quien quiera, mejor te llamo Eros.
Nos vale cualquier nombre. Digo
"tiniebla", y todo se oscurece. Digo "olvido",
y sólo quedan cuerpos sin memoria.
No me pondré los ojos. Si olvidara
dejarlos en la mesa, junto al vaso,
me coseré los párpados antes de que amanezca
y sabré estar dormida.
Qué lástima de amor. Con que sólo tuvieras
dos dedos de frente, todavía podríamos
ser la más ejemplar y ultramoderna
pareja esporádica de hecho.
Ana Sofía Pérez-Bustamante
(París, Francia, 1962. Vive en Cádiz)
extraido de: http://emmagunst.blogspot.com.
AUTORRECONOCIMIENTO
Yo no soy la que se pierde
tan pronto como se la encuentra
tan pronto como se la encuentra
El amor en mí no se toca
se escribe
Yo no soy piadosa con los hombres de poca fe
no intercambio los calzones con nadie
en cambio asumo la desvergüenza
de una desnudez colectiva
en una casa de playa
o en una playa a secas
Yo no escribo para nadie
aunque intente escapar
y evite sacarte al baile
Tus malabares y piruetas
siempre exigen un aplauso cerrado
es decir, una palabra
Yo no me complico la vida
omitiendo adverbios y conjunciones
Patino por la hoja
y tapo los surcos amargos
con la sangre de mis amigos
Yo no hago el amor
lo desarmo
por el puro gusto de volverlo a armar
una y otra vez
hasta tener sexo
para olvidarme del amor
y de todos ustedes
se escribe
Yo no soy piadosa con los hombres de poca fe
no intercambio los calzones con nadie
en cambio asumo la desvergüenza
de una desnudez colectiva
en una casa de playa
o en una playa a secas
Yo no escribo para nadie
aunque intente escapar
y evite sacarte al baile
Tus malabares y piruetas
siempre exigen un aplauso cerrado
es decir, una palabra
Yo no me complico la vida
omitiendo adverbios y conjunciones
Patino por la hoja
y tapo los surcos amargos
con la sangre de mis amigos
Yo no hago el amor
lo desarmo
por el puro gusto de volverlo a armar
una y otra vez
hasta tener sexo
para olvidarme del amor
y de todos ustedes
*
YA NO
Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.
Poesía completa
(2012, Cal y Canto ediciones. MOntevideo, Uruguay)