viernes, 23 de diciembre de 2016

CHARRY NORIEGA X3


33.
Buscar -en fiebre- la palabra.
Retener -en cuerpo- la infancia,
su umbral hasta esta carne
presente y cierta que ahora vivo.
De tarde en tarde
la totalidad del cuerpo que arrastro de boca
hacia el placer
           -instante de dicha y de desdicha-
relámpago, fiebre al fin.
Buscar con la voz el maltratado corazón del tiempo
y su desgarradura
para que -compasiva- nuestra carne cubra;
una tarde, sin dolor.




34.
Puede ser que venga la dicha un día
y seamos al fin
la humana deformación del deseo.




38.
Todavía el hueso sostiene la mejilla caliente del animal,
la crispación de la carne sostiene
la desgarradura y el tajo abierto que libera otra extraña desnudez.
Arden junto al fuego el cuchillo, la lámpara que inició el calor
y algunas de las sílabas que la noche luego del rito devora.
Sobre la mesa los libros derraman hojas secas
que el viento arranca y lleva y eleva
como un carnaval de fantasmas enardecidos.
El hueso arde y se cuartea
la carne, los tendones silban y todo huele a pan.
Tras el cristal de la ventana danzan libres
sobre la cuerda tendida en algún remoto patio
una falda húmeda, un pantalón y unos calzones
que luchan contra la ingravidez;
presencias de lo humano, de la carne que se persigue y se olvida.
Con una cuchara se revuelven las cenizas
y se disponen como frescas legumbres en los platos junto al pan,
el espejo refleja un reloj de pared
que avisa como siempre que la mesa está servida
no hay mantel
en su lugar una sábana cubre la madera y el cuchillo
corta la lengua para que haya silencio
y brille solo entre el fuego
el animal desterrado
que cubre todos los huesos.

Camila Charry Noriega
Otros ojos
(El ángel editor, Quito: 2014) 



sábado, 26 de noviembre de 2016

Hay rupturas quirúrgicas y despedidas amorosas



Una.
Viernes 8 am-10 pm
Frío de hospital
Bisturí
Herida abierta
y un abismo entre los dos.
Su presencia en un fajo de billetes.
Los amigos que contienen.
El amor que se despedaza.


Otra.
Tarde de sábado
Un adiós sin drama ni liturgia
Hablamos, nos reímos
Nos abrazamos
Hacemos el amor y cura mi tatuaje.
Cuesta soltar pero soltamos
con amabilidad
cuidadosamente.


(Formas de transitar y salir del amor)

jueves, 24 de noviembre de 2016

Refundar el cuerpo
deseo y necesidad
y un mecanismo inconsciente
que insiste, por temor

Voces ajenas
Desdoblamiento
Huida, retiro, espera
Amago, mambeo, reviso

Escindida aún
busco una sutura
posible


Ensayo otras formas
por fuera de la palabra
orilleo una posibilidad
y regreso a mí

Me armo
me desarmo
Me vuelvo a armar

lunes, 21 de noviembre de 2016

Los amores fugaces



Encuentro
Lenguaje
Cuerpo
Comunión

Sexo
Improvisación
Confesiones

Miedo
Intensidad
Miedo


Potencia
Cortocircuito
Silencio

domingo, 13 de noviembre de 2016

De la serie de elementos

I

Llega un día en que se apaga todo ruido del afuera. Ese día
no es grande ni solemne. No hay misterio. Se instala
como un pájaro tranquilo que pudiera bostezar
parado en una rama, después del vuelo diario.
Hay algo más, en la negrura de la noche
una hormiga sale de entre los escombros y cruza el piso
irregular. Va rápido,
su marcha es segura aunque cada tanto parece otear el
panorama, y entonces
cambia dirección. Hasta que llega a un punto en que se
paraliza. Y allí se queda,
no muerta pero inmóvil, se diría que por siempre. Un punto
como cualquiera.
A partir de ese momento no hay rama ni relato que soporte,
nadie habla,
no hay bostezo del pájaro ni almohada que usáramos de
niños,
no hay recuerdo de rápidas patitas ni las ganas de correr
buscando un haz de luz.
Lo que hay es sólo un punto abstracto,
el punto imbécil del espacio en que la hormiga se detuvo.


II

Si hablo con otros dilapido una respiración que iría
a volcarse en piedra. Escritura.
Lo que sí tengo es fe. Tener fe significa:
que dormir sea posible,
darse a uno mismo una casa habitable con suficiente
oscuridad, con silencio suficiente.
Los rincones vacíos de las viejas catedrales, donde retumba
el crujir de la madera: que nadie diga de mí:
éste no cuida lo que tiene. Sé muy bien que lo mejor
con una cosa es no tenerla.
De súbito un llamado viene a resonar el diapasón
que me organiza: hablar
sabiendo que no hay nadie, darse un corazón no tan definitivo,
dejar que una llovizna resbale sobre las caras conocidas.
Nazco de la soledad que da el parto de mi palabra cuerpo.

Santiago Alassia
(Baltasara Editora, 2015)

 

viernes, 4 de noviembre de 2016

No nos casemos

¿Estás seguro
de que tenemos chance, de que todo no va a ser horrible
cuando empiece a cambiar y alguno considere
que somos una cosa?

Qué probabilidades hay
de zafar de las cosas horribles
los celos, la queja
de que no me llamaste, de que me querés menos
de que no me tenés
en cuenta

yo me quiero matar, te juro
si pienso en cosas como ésas
que dos personas
se vuelvan algodón
que pongan todo su valor
cada una en la otra
y cuando eso tiene
la más mínima grieta
naufraguen
tipo estábamos juntos
y se dio vuelta para mirar a otro
y yo lo vi
qué onda con eso, ¿te abre
la puerta del infierno?

el edificio de la fantasía
es frágil
la realidad es fuerte
un parpadeo no la puede derrumbar
me gustaría que seamos amigos

notá que dije cuenta, dije valor
sólo falta decir
confianza
inversión
y ya somos un banco
abierto
en épocas de crisis
uno tiene derecho a decir no
aunque nadie lo entienda

no me malinterpretes
me re gusta la onda romántica
de hecho me encanta
pero qué débil es
y a veces cansa
¿alguna vez pensaste que podía ser
tan poco dulce?
¿lo digo o no lo digo?
¿lo publico
o no lo publico?
Estos son los secretos del corazón
los secretos letales

¿estará bueno decir estas cosas?
¿probamos con el amor libre?

Por siete contra uno
yo me juego a ser dos
por menos no
no sé que estoy diciendo
invento números
y probabilidades de bajar
en la próxima curva
o inventar una cosa que no sea
un matrimonio
algo más libre
más fuerte de verdad
con un poco de gloria
y compañía

Marina Yuszczuk
en La ola de frío polar
(Gog&Magog, 2015)

lunes, 31 de octubre de 2016

 
 
 
Mi tristeza es tan honda
está metida tan adentro
se resguarda tan en lo profundo
microscópica
casi invisible

Hipodérmica tristeza
de potencia agazapada
que coloniza este cuerpo
intempestivamente

martes, 25 de octubre de 2016

REYES X 2


No soy dueña de nada
mucho menos podría serlo de alguien
No deberías temer
cuando estrangulo tu sexo,
no pienso darte hijos ni anillos ni promesas.

Toda la tierra que tengo la llevo en los zapatos.
Mi casa es este cuerpo que parece una mujer
no necesito más paredes y adentro tengo
mucho espacio:
ese desierto negro que tanto te asusta.


 

Edward Hoper
(Interior veraniego, 1909)




Déjalo estar
tú no eres mujer de horno y niños
no eres capaz de mantener con vida ni a un cactus.
No necesitas casa ni semental
suéltalo y echa a andar de una vez.
Aquel amante tuyo tenía razón
para tí, las personas son accidentes:
de pronto te suceden.

Miriam Reyes
en Yo, interior, cuerpo
(Ed. del Festival de Poesía de Córdoba, 2013)

sábado, 15 de octubre de 2016

ÉTICA Y POÉTICA: LUKIN X2


I

Algunas noches materializo
como excesos las cosas
que encuentro escasas en el día.

A veces paso horas riendo
como si apagara una sed,
o agradezco encendido
la lumbre
que me dieron para encender.

He amanecido celebrando este cuerpo
que me hace libre de celebrar,
y tengo insomnios donde veo
a los seres perseverando en su ser
bajo un mismo cielo amigable. 

De lo que abunda en el día
hago un inventario
que mastico
haciendo ruido con los dientes
mientras duermo.

Dicen / las malas lenguas
que las noches de excesos
siempre terminan mal.

II

Puedo todo lo que mi cuerpo
piensa, aunque nadie sabe
lo que puede un cuerpo.

Así, sueño que puedo
unir lo que estaba separado,
dar con la palabra
que cose sin más goce que dar:
el plato y el hambre con el vaso,
la sábana con el cuerpo,
el cuerpo
con la casa, y la palabra
con la voluntad.

Sueño que puedo unir lo que he
soñado: las buenas pasiones con el acto,
lo humano en pacto de amistad.

Liliana Lukin

en La Ética demostrada según el orden poético
(Ediciones La Cebra, 2011)


sábado, 17 de septiembre de 2016



LA VUELTA
Al cabo de los años del destierro
volví a la casa de mi infancia
y todavía me es ajeno su ámbito.
mis manos han tocado los árboles
como quien acaricia a alguien que duerme
y he repetido antiguos caminos
como si recobrara un verso olvidado
y vi al desparramarse la tarde
la frágil luna nueva
que se arrimó al amparo sombrío
de la palmera de hojas altas,
como a su nido el pájaro.
¡Qué caterva de cielos
abarcará entre sus paredes el patio,
cuánto heroico poniente
militará en la hondura de la calle
y cuánta quebradiza luna nueva
infundirá al jardín su ternura,
antes que vuelva a reconocerme la casa
y de nuevo sea un hábito!

Jorge Luis BOrges
en Fervor de Buenos Aires
(1923)

viernes, 16 de septiembre de 2016

VARELA x2 (bis)

Hoy

Vos sabés,hay tanta abundancia 
disponible ahí afuera para nosotros, 
tanta oportunidad lamiendo 
nuestras manos.  
Pero los tiempos, igual,son difíciles: 
el aburrimiento ahora se hospeda 
en todas las esquinas, 
y en casi todos los bares, 
y ni siquiera embriagado es capaz 
 de escupir una idea interesante. 
 Hay tanto hastío,
 tanta infección en los discursos 
 y en las decisiones, 
tanto estornudo ensordeciendo 
las pasiones puras, 
las horas sutilmente sensibles, 
los gestos auténticos… 
 Por eso, vamos, 
caminemos por la orilla 
de esta ciudad corrupta y desangrada, 
avancemos entre el aullido de las sirenas 
sin impacientarnos. 
 Los carteles luminosos dicen 
 que no se pueden esperar milagros: 
los perros se suicidan 
 tirándose como sonámbulos del puente 
 y los semáforos y los periodistas 
 intentan detenernos 
 compulsivamente 
 con las mismas advertencias inútiles.
 La vida es una fugitiva,
 amor, ya sabés, 
 no podemos esperar ingenuamente 
 que ella venga a buscarnos 
 o que la encontremos por casualidad 
 en nuestra plaza favorita, 
 tenemos que salir hoy mismo, juntos, 
 a perseguirla.


Afuera-Adentro

 Es cierto,
la calle está poblada de insectos
y, por supuesto,
el ruido del agua que corre
por el cordón de la vereda,
no te amenaza.

Un perro te sigue,
como si tuviera realmente
algo que decirte.
No va a ningún sitio en particular,
es liviano.

En cualquier parte hay una esquina,
un hombre frágil
o un farol con los vidrios rotos.
Su luz mortecina evidencia
que hay algo más en el fondo de las cosas.

Por eso deberías detenerte, reír,
suponer que nada sucede a tu alrededor
de una sola manera,
que necesariamente
lo inesperado te espera.
Sólo deberías ocuparte
de dejar una huella, una sola al menos,
una silueta imperfecta pero real,
un indicio incuestionable
de que lo intentaste todo.

Paula Varela
En El animal que agoniza ahí afuera
(Ed. Continente, 2013)

domingo, 24 de julio de 2016


Fugaz
cree ganar tiempo el colibrí.
En su palpitar veloz
entendemos también nuestra ansiedad
de flores rojas y ebrias
que estallan violentas en las venas.
Frágil y fugaz la lengua bebe vida
y siempre
casi siempre
un terrible instante bebe
instante que separa
sobretodo
la carne del corazón.

Camila Charry Noriega
en Otros ojos
(El ángel editor. Quito, Ecuador:2014)

 

domingo, 3 de julio de 2016

ROUGE


Deseo que corroe todo logos
lo que secreta en silencio
Exaltación de los sentidos


Inmersión no premeditada
en el paraíso de tu eros
El aquí más absoluto
como pura potencia
de ser
dos uno dos

Estallido

domingo, 5 de junio de 2016

De la serie "Mi monstruo punk"


I.
Pasan los días y mi monstruo punk sigue conmigo.
Una mañana entré en mi taller y él estaba allí, sentado con un libro de cuentos en la mano. Sin quitar la vista del libro y como si nos conociéramos de siempre y no fuera necesaria ninguna explicación o presentación me dijo buen día, te estaba esperando.


VII.
Mi monstruo punk no se detiene. Todo es nuevo para él, todo le llama la atención. Hasta ahora nunca lo he visto dormir y no estoy seguro de que alguna vez se canse. Me resulta imposible seguirle el ritmo. Sólo se queda quieto cuando en la tele pasan el Chavo del ocho.
Es en esos momentos cuando aprovecho a escribir.


IX.
MI monstruo punk no sabe lo que es el tiempo ni le interesa saberlo. Puede pasarse horas enteras siguiendo con la vista algún desfile de hormigas o quedarse sentado frente a un cubo de hielo esperando a que se derrita por completo.
Desde la ventana de mi taller lo observo. A veces se va saltando por sobre los techos de las casas vecinas y desaparece por un buen rato. Cuando vuelve siempre tiene historias nuevas para contarme.


XIV.
MI monstruo punk lee una antología de nuevos poetas. Lee en voz alta. Gesticula. Exagera. Onomatopeyiza. Se ríe. Pone cara de poeta nuevo y se ríe.
MI monstruo punk no se toma en serio la poesía y me está enseñando a no tomarme la poesía tan en serio.


XV.
De nada sirve que me moleste en enseñarle los nombres de las estrellas y las constelaciones. MI monstruo punk siempre tiene un nuevo nombre para cada estrella y cada grupo de estrellas que le señalo.
Le hablo de mis deseos frustrados de ser astronauta y viajar por el espacio. Me dice que nunca es tarde, que sólo necesito un buen casco, que después él va a ocuparse de conseguirme uno... pero se queda dormido, como si nada.
No sé si tomar en serio lo que me dice, no sé si se burla de mí y de mis deseos frustrados de viajar al espacio. POr las dudas me digo nunca es tarde y también me quedo dormido sobre el pasto, pensando en un casco celeste con líneas amarillas y algo así como fuego en los costados


Pablo Espinoza
en 30.30. Poesía argentina del siglo XXI
(Editorial Municipalidad de Rosario, 2013)

domingo, 29 de mayo de 2016

AL AMANECER

 
 
Elijo:

lo que brama
el grito que crece
el exceso
pero no las sobras

lo que exuda
por intensidad
y no por sacrificio

la celeridad que no se puede evitar
y el momento de reparo
necesario


la contemplación
el silencio
las intermitencias

 
elijo

lo que pulsiona
el arrebato de la carne
la poesía que marca
algo

la risa incontenible
la belleza sin argumento
los movimientos alocados
en una pista de baile infinita

elijo

los amigos que inspiran
los amorestímulos
el camino 
lo abierto

jueves, 19 de mayo de 2016




9. en sombras

de la compresión
de impulsos, el deber
no debo, el deseo como
moneda corriente: desertar es
el gesto constructivo,

para lo que hace ruido,
el llamado a silencio: cortes
en la percepción
con el molde gastado de otras:
desoigo y naufrago:

acciones como el mal
menor, necesaria lieson
de otras posibles huellas:
víctimas del panel en un
continuo relato del crimen




 


8. lento

nada de esto cesará, al menos no suavemente:
hay un trabajo invisible
en la malla de alambre,
a medida que oscurece
brilla más la estela visible y
erosionada del deber ser,

y zumban como abejas
en la lavanda unos modos
de estar en la perpetua
edad de la perversa
contemplación

lo que la gente llama y deja
en casas sucesivas vuelve al caos,
tiempo y desorden de los
sentidos que acompaña
articulaciones de la carne,
intensidades de lo que se da


Liliana Lukin
El libro del buen amor
(Wolkowicz Editores, 2015)


martes, 12 de abril de 2016

VARELA X 2


La noche bifurcada



Yo tampoco sé bien
dónde estaría el principio
de todas estas cosas
pero me viene la urgencia
de decir algo sobre el tiempo.
Por ejemplo, preguntar
si una noche de diez días
es una noche completa
o son dos noches 
tajeadas en algún punto.

No sé -decís-  es un buen comienzo.

Y yo te creo
mientras la noche
ciertamente se bifurca
y empiezan nuestras disquisiciones
sobre los jugos de naranja y uva
o uva y naranja
y de pronto somos tres
natural y alegremente tres.


Y tal vez por eso
se va borrando esa pregunta infructuosa
sobre los principios
y seguimos bebiendo
miradas y labios
en vasos de cerveza.


Quizás sólo esperamos que se pierda
esa manía de mirar los relojes inútilmente
si ya sabemos que el tiempo no nos importa
ni nos preocupa entender
donde estaría el comienzo de todas estas cosas
porque esta noche
sólo queremos disfrutar
una exquisita incertidumbre.



Detrás del velo

Nadie te lo dice,
pero hay cadáveres
bebiendo tu cerveza en el bar,
ocupando la mitad de tu cama,
festejando en el balcón de tu gobierno,
diciéndote en línea cómo ser feliz.


Se disfrazan con escotes falsos
y camisas inútilmente caras,
se perfuman la podredumbre,
reforman sus cuerpos descompuestos
con modernas cirugías
y repiten frases impersonales, preciosas,
falsamente inocuas:
“tenés que pensar en el futuro”.


No va a quedar nada
si todo sigue igual.
La última oportunidad es
arrancarlo todo,
mirar detrás del velo,
oler con sutileza,
desear con voracidad,
oír con intuición,
formar una jauría
con los pocos seres vivos
que todavía respiran.



Paula Varela
de El animal que agoniza ahí afuera
(Ed. Continente, 2013)

domingo, 10 de abril de 2016

VOLVER A CLARICE



Nueva era esta mía, y ya se me anuncia. ¿Tengo valor? Por ahora lo tengo: porque vengo de lo sufrido lejos, vengo del infierno del amor pero ahora estoy libre de tí. Vengo de lejos, de una fuerte ancestralidad. Yo, que vengo del dolor de vivir. Y ya no lo quiero. Quiero la vibración de lo alegre. Quiero la neutralidad de Mozart. Pero también quiero la inconsecuencia. ¿Libertad?, es mi último refugio, me he obligado a la libertad y la soporto no como un don sino con heroísmo: soy heroicamente libre. Y quiero la fluencia.



Clarice Lispector
Agua Viva, 1973
(Ed. Siruela)

viernes, 1 de abril de 2016

LATE AT NIGHT

Lou, mintámonos esta noche
hagamos trizas el relato lineal
repitamos la escena una y otra vez
hasta despedazarla

Un montaje lyncheano
un final impensado
un no-final

Llenáme el cuerpo de poesía
Dame tu perfil más rockstar
Provocáme dolorcitos, intensidades
Salvajeáme esta grieta

Te quiero bizarro
desesperanzado
incrédulo de poder

Hasta poder


domingo, 13 de marzo de 2016

CASIELLES X 2

 

GEOGRAFÍA POLÍTICA
 
Los doctores llevan siglos equivocándose:
el corazón se sitúa más bien a la derecha,
tiende siempre a posturas conservadoras.
No sé por qué,
pero he visto más de mil ejemplos,
lleva a la gente a decir casa, mío, patria.
 
El corazón
no tiene sitio fijo pero tiende,
ya digo,
a la derecha.
No importa lo que pienses.
Él cree en la propiedad y llora por celos,
busca estabilidad,
lo olvida todo
por una certeza falsa de calor;
defiende el país, la familia,
y en cuanto te descuidas
se lanza a veleidades con anillos.
 
Y ahí nosotros, siempre en lucha
por demostrar que sigue estando,
como afirman los latidos,
a la izquierda.




GRAMÁTICA DE LA RELATIVIDAD
 

Quizá ni el tomate es tan puro
ni el tabaco tan mortal como comentan.
Me caen bien los extraños, me siento segura
en los países muy desordenados.
Protegerse está bien, pero a veces confiar
es mejor revulsivo para una vida larga.
Ni es cierto que no importe lo de lejos, ni es cierto
que no haya sitio en el mundo
para la literatura.
Pero la publicidad nunca es poesía.
Confío en mi cuerpo
más que en buena parte de los médicos,
y algunas drogas nos ayudan a dormir.
El amor existe.
Abrazarse a muchos cuerpos no es sinónimo de calma,
no hacerlo tampoco ayuda demasiado.
He tenido jefes que eran mis amigos
y compañeros que no.
El sentido común falla a menudo.
Si te cuidas demasiado, entonces eres presa fácil.
Los juicios no marcan la línea que separa el bien y el mal,
no marcan casi nada.
La verdad no tiene un solo nombre.
Cinco manzanas al día
son demasiadas manzanas.
 
Y la palabra es
como un juego de niños:
cuando llega a tus manos hay que abrazarla fuerte
y escaparse corriendo del enemigo.
Y,  luego, lanzarla a quien sepa
guardarla mejor.
A quien corra más. 


Laura Casielles (2010)
extraido de:  http://www.portaldepoesia.com

 

viernes, 26 de febrero de 2016

VARO + BALDOVIN

XX

Esto es el psicoanálisis.
Adentrarse en el mundo de las víboras que nos devoran el pecho.
El mundo del horror:
frustraciones
envidia
odios
anhelos
culpas
pasiones
sed
hambre
miedo.

Pero las víboras no son tan venenosas.
Tienen alas   antenas   saben   a dónde nos conducen
y cuando descubrimos la verdad en el centro de
sus pupilas doradas
se transforman en estrellas.


Glauce Baldovin
Poesía inédita reunida
(Las Nuestras editorial, 2011)


Remedios Varo
Mujer Saliendo del Psicoanalista (Podría ser Juliana), 1960.

lunes, 22 de febrero de 2016

FINAL Y SALIDA



Transitar en el borde
caer caer caer
y poder con la caída

Que estalle el espejo en el que me miro
sentir hundirme y sin embargo
no saberme perdida

martes, 16 de febrero de 2016

BARTHESIANA HASTA LA MÉDULA


2. Comprobar lo Insoportable: ese grito tiene su beneficio: manifestándome a mí mismo que es preciso salir de él, por cualquier medio que sea, instalo en mí el teatro marcial de la Decisión, de la Acción, de la Salida. La exaltación es como ganancia secuandaria de mi impaciencia; me nutro de ella, me revuelco en ella. Siempre "artista", hago de la forma misma un contenido. Imaginando una solución dolorosa (renunciar, partir, etc), hago retumbar en mí el fantasma exaltado de la salida; una gloria de abnegación me invade (renunciar al amor, no a la amistad, etc.), y olvido enseguida lo que debería entonces sacrificar: nada menos que mi locura -que, por definición, no puede constituirse en objeto de sacrificio: ¿se ha visto a un loco "sacrificando" su locura a alguien? Por el momento no veo en la abnegación más que una forma noble, teatral, lo que es todavía recogerla en el recinto de mi Imaginario.

3. Cuando la exaltación ha decaído quedo reducido a la filosofía más simple: la de la resistencia (dimensión natural de las fatigas verdaderas). Sufro sin adaptarme, persisto sin curtirme: siempre perdido, nunca desalentado, soy una muñeca Daruma, un tentieso sin piernas al que se le dan papirotazos incesantes, pero que finalmente retoma su verticalidad, asegurada por un contrapeso interior (¿pero cuál es mi contrapeso? ¿la fuerza del amor?). Esto es lo que dice un poema popular que acompaña a esas muñecas, japonesas:

"Así es la vida;
caer siete veces
y levantarse ocho".


Roland Barthes
de "Esto no puede continuar" en Fragmentos de un discurso amoroso
(Siglo XXI editores, 1977;2008)

miércoles, 20 de enero de 2016

CAER Y NO PERDER LA SONRISA

LÂCHEZ  TOUT


A veces estoy que no puedo tenerme en pie,

¿y por qué debería?

paf -acabo en el suelo-


ahora rápido otra vez de pie,

aquí estoy.

Puedo enseñarle una sola cosa:

si está que no puede tenerse en pie,

puede dejarse caer tranquilo


Simon VInkenoog

en ¡Sí!

(Caballo negro editora, 2014)



DE LA PROPENSIÓN A REIR

Yo había llegado tarde al reparto de los dorados
dones.
Alguien que tenía prisa
olvidó una carcajada que me movió su cola.
Lástima me daba verla sin boca ni motivo.
La recogí aquel día memorable con cuidado
de madre
me la tragué despacio como quien traga espuma.

Desde entonces la risa me acompaña
me preserva del miedo a lo que se me esconde
de la vida sin abrazos
de sendero de ausencias adentro de mi pecho
y los cuchillos que clavan los formales.

No me permite distraerme en el lamento
ni autoidolatrarme.
Me mantiene alerta contra los infames
los que mintiendo humanidad destilan sombra
en jardines de hierro y fraude.

La risa recoge para mí
las flores que no alcanzo
y me ayuda a entender
la eterna vacuidad de aquellos que no ríen
por temor a que una carcajada enorme
se los trague. 


Consuelo Tomas Fitzgerald
extraido de:  http://emmagunst.blogspot.com.ar

martes, 12 de enero de 2016

VIGNOLI X 2


LA CAÍDA

Si te dicen que caí
es que caí.
Verticalmente.
Y con horizontales resultados.
Soy, del ángulo recto
solamente los lados.
Ignoro el arte monumental del sesgo,
esa torsión ornamental del héroe
que hace que su caer se luzca como un salto.
Ese rizo del mártir que, ascendiendo
se sale de la víctima
y su propio tormento sobrevuela
no es mi especialidad. Yo, cuando caigo,
caigo.
No hay parábola
ni aire, ni fuerza de sustentación.
Un resbalón: espero. Al suelo llego
por la ruta más breve.
Un alud, una piedra,
una viga a la que han dinamitado.
No hay astucias del cuerpo en mi descenso.
Se sobrevive: el fondo
del abismo es más blando
para quien no vuela, sólo cae.
Si te dicen que caí,
no vengas
a enseñarme aerodinámica revisionista.
No me cuentes de los que cayeron venciendo.
No vengas a decirme
que no crees que haya sido un accidente.
En lo único que creo es en el accidente.
Lo único que sabe hacer el universo
es derrumbarse sin ningún motivo,
es desmoronarse porque sí.


SI EN LO QUE RESTA

¿Si en lo que resta
no somos quienes seríamos;
si en lo que resta
no me anudo al cuello un pañuelo italiano
ni señalo, con un gesto, el espacio
que contemplar, si en lo que resta no me tomo un barco,
no me siento al sol, no salgo
al encuentro de tu cuerpo sin que me moleste
que las palabras no coincidan,
si en lo que resta no llego a saber
qué gusto tenía tu boca, si en lo que resta no te digo
nada que te haga sentir
que estás en una de aquellas películas, y es cierta;
si en lo que resta no amo una gran ciudad,
no me llevo a mí, a aquella, la que era linda,
a los nuevos barrios del tiempo, si en lo que resta no me canto una canción
ni lloro, ni te veo mirarme como diciendo:
"Ya sé, tu canción sigue siendo demasiado bella
para soportarla", y hay tiempo, o hay al menos la misma
sensación de que hay tiempo, y además
la sensación de que lo hubo, un alta mar
de tiempo donde ninguna orilla se divisa;
si en lo que resta no canto como cantaría, no dejo que mi voz
gorjee e inunde la noche
hasta convertirla en otra cosa, en algo parecido a un pastel
de oro y dulces, un pastel para mirar,
si en lo que resta no te vuelves absoluto,
no te vuelves absoluto sólo por un instante
en que toda la belleza del Hombre se concentra en tu imagen
y esa tu imagen puede ser tocada, tenida, mía
y entonces nada falta,
si en lo que resta
no flotamos durmiéndonos hasta nuestro fondo,
si, dulces moribundos, no borramos
el borde entre esta soledad
y el mundo, si en lo que resta no somos
ni nos acordamos de que aquí somos,
ni nos anoticiamos de que se nos es,
si en lo que resta no somos espléndidos,
si en lo que resta no somos quienes seríamos,
no damos con nuestro recuerdo del futuro,
no honramos aquella nostalgia del mañana;
si en lo que resta no nadamos hacia nosotros,
hacia aquellos que amábamos, hacia aquello en lo que devendríamos,
si en lo que resta no, entonces cuándo,
si no nosotros, entonces quién
nos consolará de estar tirados acá?

Beatríz VIgnoli
extraido de: el-placard.blogspot.com.ar

lunes, 4 de enero de 2016

LUKIN X 2

I

Vivir ardiendo y no sentir el mal.
Gaspara Stampa


Fiesta

esto que apresura la penumbra no es un movimiento natural
determinado por la hora, el sol, las nubes, cierto aire de tormenta:
es la aflicción que vuelve y no tiene forma ni sonido, el derrumbe o
derrame de sentidos que imaginé más fuertes que la pena de los hechos:
actos pequeños, feroces, como de niños sin inocencia.

He disfrutado del poder de poder: asqueada me escucho gritar y
me padezco ante el oído ciego de lo hermanado que se desgarra.

¿qué importa lo que se dijo allí, contrastado en el ojo de un suceder
público y secreto, sus signos reptantes, su incontinencia mordaz?
Lo que se dijo no es mayor que lo que se hizo.

Alcanzar la calma, aceptar un vacío: limpiar un espacio en el pasaje
de las emociones: escuchar un silencio como ideas líquidas que cavan
el pensar, aceptar un vacío y ver con estupor que no hay vacío,
hay aflicción.















II

La escritura es un oficio distinto al de la vida
Herta Muller


Fin de fiesta:

el universo
como cantera de muertes
prematuras,

mal
olor a mala conciencia,

de la historia singular
fosas plurales,

en lo que el grito no se oye,
la risa vaga por el reir de la tierra:

y esas miradas que actúan
lejos de la pregunta por el origen:
dónde empezó, qué error, en qué
larva inacabable ha tenido lugar?


Liliana Lukin
en El libro del buen amor
(Wolkowicz editores, 2015)