domingo, 5 de junio de 2016

De la serie "Mi monstruo punk"


I.
Pasan los días y mi monstruo punk sigue conmigo.
Una mañana entré en mi taller y él estaba allí, sentado con un libro de cuentos en la mano. Sin quitar la vista del libro y como si nos conociéramos de siempre y no fuera necesaria ninguna explicación o presentación me dijo buen día, te estaba esperando.


VII.
Mi monstruo punk no se detiene. Todo es nuevo para él, todo le llama la atención. Hasta ahora nunca lo he visto dormir y no estoy seguro de que alguna vez se canse. Me resulta imposible seguirle el ritmo. Sólo se queda quieto cuando en la tele pasan el Chavo del ocho.
Es en esos momentos cuando aprovecho a escribir.


IX.
MI monstruo punk no sabe lo que es el tiempo ni le interesa saberlo. Puede pasarse horas enteras siguiendo con la vista algún desfile de hormigas o quedarse sentado frente a un cubo de hielo esperando a que se derrita por completo.
Desde la ventana de mi taller lo observo. A veces se va saltando por sobre los techos de las casas vecinas y desaparece por un buen rato. Cuando vuelve siempre tiene historias nuevas para contarme.


XIV.
MI monstruo punk lee una antología de nuevos poetas. Lee en voz alta. Gesticula. Exagera. Onomatopeyiza. Se ríe. Pone cara de poeta nuevo y se ríe.
MI monstruo punk no se toma en serio la poesía y me está enseñando a no tomarme la poesía tan en serio.


XV.
De nada sirve que me moleste en enseñarle los nombres de las estrellas y las constelaciones. MI monstruo punk siempre tiene un nuevo nombre para cada estrella y cada grupo de estrellas que le señalo.
Le hablo de mis deseos frustrados de ser astronauta y viajar por el espacio. Me dice que nunca es tarde, que sólo necesito un buen casco, que después él va a ocuparse de conseguirme uno... pero se queda dormido, como si nada.
No sé si tomar en serio lo que me dice, no sé si se burla de mí y de mis deseos frustrados de viajar al espacio. POr las dudas me digo nunca es tarde y también me quedo dormido sobre el pasto, pensando en un casco celeste con líneas amarillas y algo así como fuego en los costados


Pablo Espinoza
en 30.30. Poesía argentina del siglo XXI
(Editorial Municipalidad de Rosario, 2013)

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