martes, 12 de abril de 2016

VARELA X 2


La noche bifurcada



Yo tampoco sé bien
dónde estaría el principio
de todas estas cosas
pero me viene la urgencia
de decir algo sobre el tiempo.
Por ejemplo, preguntar
si una noche de diez días
es una noche completa
o son dos noches 
tajeadas en algún punto.

No sé -decís-  es un buen comienzo.

Y yo te creo
mientras la noche
ciertamente se bifurca
y empiezan nuestras disquisiciones
sobre los jugos de naranja y uva
o uva y naranja
y de pronto somos tres
natural y alegremente tres.


Y tal vez por eso
se va borrando esa pregunta infructuosa
sobre los principios
y seguimos bebiendo
miradas y labios
en vasos de cerveza.


Quizás sólo esperamos que se pierda
esa manía de mirar los relojes inútilmente
si ya sabemos que el tiempo no nos importa
ni nos preocupa entender
donde estaría el comienzo de todas estas cosas
porque esta noche
sólo queremos disfrutar
una exquisita incertidumbre.



Detrás del velo

Nadie te lo dice,
pero hay cadáveres
bebiendo tu cerveza en el bar,
ocupando la mitad de tu cama,
festejando en el balcón de tu gobierno,
diciéndote en línea cómo ser feliz.


Se disfrazan con escotes falsos
y camisas inútilmente caras,
se perfuman la podredumbre,
reforman sus cuerpos descompuestos
con modernas cirugías
y repiten frases impersonales, preciosas,
falsamente inocuas:
“tenés que pensar en el futuro”.


No va a quedar nada
si todo sigue igual.
La última oportunidad es
arrancarlo todo,
mirar detrás del velo,
oler con sutileza,
desear con voracidad,
oír con intuición,
formar una jauría
con los pocos seres vivos
que todavía respiran.



Paula Varela
de El animal que agoniza ahí afuera
(Ed. Continente, 2013)

domingo, 10 de abril de 2016

VOLVER A CLARICE



Nueva era esta mía, y ya se me anuncia. ¿Tengo valor? Por ahora lo tengo: porque vengo de lo sufrido lejos, vengo del infierno del amor pero ahora estoy libre de tí. Vengo de lejos, de una fuerte ancestralidad. Yo, que vengo del dolor de vivir. Y ya no lo quiero. Quiero la vibración de lo alegre. Quiero la neutralidad de Mozart. Pero también quiero la inconsecuencia. ¿Libertad?, es mi último refugio, me he obligado a la libertad y la soporto no como un don sino con heroísmo: soy heroicamente libre. Y quiero la fluencia.



Clarice Lispector
Agua Viva, 1973
(Ed. Siruela)

viernes, 1 de abril de 2016

LATE AT NIGHT

Lou, mintámonos esta noche
hagamos trizas el relato lineal
repitamos la escena una y otra vez
hasta despedazarla

Un montaje lyncheano
un final impensado
un no-final

Llenáme el cuerpo de poesía
Dame tu perfil más rockstar
Provocáme dolorcitos, intensidades
Salvajeáme esta grieta

Te quiero bizarro
desesperanzado
incrédulo de poder

Hasta poder