CIGARRILLOS, WHISKY Y MUJERES SALVAJES
(De una canción)
nací tosiendo en el largo invierno,
nací esperando el beso de la piedad,
nací con cierta pasión por la rapidez
y así, cuando las cosas progresaron,
aprendí sobre la empalizada
y lo que se saca fuera, el gas de la enema.
Por dos o tres aprendí a no arrodillarme,
a no esperar, a plantar mis fuegos bajo tierra
donde no hay nadie a quien susurrarle o acostar a morir
excepto las muñecas, perfectas y terribles.
excepto las muñecas, perfectas y terribles.
Ahora que escribí muchas palabras,
y revelé tantos amores, y para tantos,
y he sido enteramente lo que siempre fui –
una mujer de exceso, de fervor y ambición,
encuentro que el esfuerzo fue inútil.
¿Acaso en estos días
no miro al espejo y veo
a una rata ebria esquivarme los ojos?
que moriría antes de mirarla a la cara?
Me arrodillo una vez más,
por si acaso la piedad llegase
justo a tiempo.
CONSEJOS PARA UNA PERSONA ESPECIAL
Cuidado con el poder,
porque su avalancha puede enterrarte,
nieve, nieve y nieve, asfixiando tu
montaña.
Cuidado con el odio,
que puede abrir la boca y hacerte
comer tu propia pierna como un
leproso instantáneo.
Cuidado con los amigos,
cuando los traiciones,
como lo vas a hacer,
van a meter la cabeza en el inodoro
y a tirar el agua.
Cuidado con el intelecto,
porque sabe tanto que no sabe nada
y te deja colgado cabeza abajo
boqueando sabiduría mientras el
corazón
se te sale por la boca.
Cuidado con los parlamentos, la parte del
actor,
el discurso planeado, sabido,
masticado,
porque van a delatarte
y te vas a quedar parado ahí como un
nene desnudo,
meándote en tu propia cuna.
Cuidado con el amor
(salvo que sea verdadero,
y cada parte tuya, hasta los dedos de
los pies, diga sí),
porque te va a envolver como una momia
y nadie va a oírte gritar
y vas a correr sin fin.
¿El amor? Sea hombre. Sea mujer.
Tiene que ser una ola sobre la que
querés brillar,
a la que querés entregarle tu cuerpo,
entregarle tu risa,
y, cuando la arena áspera te reclame,
entregarle tus lágrimas a la tierra.
Amar a otro es algo
como una plegaria y no puede planearse,
te dejás caer
en sus brazos porque tu fe deshace tu
incredulidad.
Persona especial,
en tu lugar no le prestaría atención
a mis consejos,
un poco hechos de tus palabras
y un poco de las mías.
En colaboración.
No creo ni una palabra de lo que dije,
excepto algo,que te veo como un árbol
joven
con las hojas pegadas y sé que vas a
echar raíces
y entonces va a aparecer lo verde de
verdad.
Dejá ir. Dejá ir.
Oh persona especial,
hojas posibles,
mientras tanto, a esta máquina de
escribir le gustás
y quiere romper vasos
celebrando
por vos,
cuando te arranques la corteza oscura
y vueles
como un globo.
extraído del blog: el-placard.blogspot.com.ar
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