lunes, 31 de octubre de 2016

 
 
 
Mi tristeza es tan honda
está metida tan adentro
se resguarda tan en lo profundo
microscópica
casi invisible

Hipodérmica tristeza
de potencia agazapada
que coloniza este cuerpo
intempestivamente

martes, 25 de octubre de 2016

REYES X 2


No soy dueña de nada
mucho menos podría serlo de alguien
No deberías temer
cuando estrangulo tu sexo,
no pienso darte hijos ni anillos ni promesas.

Toda la tierra que tengo la llevo en los zapatos.
Mi casa es este cuerpo que parece una mujer
no necesito más paredes y adentro tengo
mucho espacio:
ese desierto negro que tanto te asusta.


 

Edward Hoper
(Interior veraniego, 1909)




Déjalo estar
tú no eres mujer de horno y niños
no eres capaz de mantener con vida ni a un cactus.
No necesitas casa ni semental
suéltalo y echa a andar de una vez.
Aquel amante tuyo tenía razón
para tí, las personas son accidentes:
de pronto te suceden.

Miriam Reyes
en Yo, interior, cuerpo
(Ed. del Festival de Poesía de Córdoba, 2013)

sábado, 15 de octubre de 2016

ÉTICA Y POÉTICA: LUKIN X2


I

Algunas noches materializo
como excesos las cosas
que encuentro escasas en el día.

A veces paso horas riendo
como si apagara una sed,
o agradezco encendido
la lumbre
que me dieron para encender.

He amanecido celebrando este cuerpo
que me hace libre de celebrar,
y tengo insomnios donde veo
a los seres perseverando en su ser
bajo un mismo cielo amigable. 

De lo que abunda en el día
hago un inventario
que mastico
haciendo ruido con los dientes
mientras duermo.

Dicen / las malas lenguas
que las noches de excesos
siempre terminan mal.

II

Puedo todo lo que mi cuerpo
piensa, aunque nadie sabe
lo que puede un cuerpo.

Así, sueño que puedo
unir lo que estaba separado,
dar con la palabra
que cose sin más goce que dar:
el plato y el hambre con el vaso,
la sábana con el cuerpo,
el cuerpo
con la casa, y la palabra
con la voluntad.

Sueño que puedo unir lo que he
soñado: las buenas pasiones con el acto,
lo humano en pacto de amistad.

Liliana Lukin

en La Ética demostrada según el orden poético
(Ediciones La Cebra, 2011)


sábado, 17 de septiembre de 2016



LA VUELTA
Al cabo de los años del destierro
volví a la casa de mi infancia
y todavía me es ajeno su ámbito.
mis manos han tocado los árboles
como quien acaricia a alguien que duerme
y he repetido antiguos caminos
como si recobrara un verso olvidado
y vi al desparramarse la tarde
la frágil luna nueva
que se arrimó al amparo sombrío
de la palmera de hojas altas,
como a su nido el pájaro.
¡Qué caterva de cielos
abarcará entre sus paredes el patio,
cuánto heroico poniente
militará en la hondura de la calle
y cuánta quebradiza luna nueva
infundirá al jardín su ternura,
antes que vuelva a reconocerme la casa
y de nuevo sea un hábito!

Jorge Luis BOrges
en Fervor de Buenos Aires
(1923)

viernes, 16 de septiembre de 2016

VARELA x2 (bis)

Hoy

Vos sabés,hay tanta abundancia 
disponible ahí afuera para nosotros, 
tanta oportunidad lamiendo 
nuestras manos.  
Pero los tiempos, igual,son difíciles: 
el aburrimiento ahora se hospeda 
en todas las esquinas, 
y en casi todos los bares, 
y ni siquiera embriagado es capaz 
 de escupir una idea interesante. 
 Hay tanto hastío,
 tanta infección en los discursos 
 y en las decisiones, 
tanto estornudo ensordeciendo 
las pasiones puras, 
las horas sutilmente sensibles, 
los gestos auténticos… 
 Por eso, vamos, 
caminemos por la orilla 
de esta ciudad corrupta y desangrada, 
avancemos entre el aullido de las sirenas 
sin impacientarnos. 
 Los carteles luminosos dicen 
 que no se pueden esperar milagros: 
los perros se suicidan 
 tirándose como sonámbulos del puente 
 y los semáforos y los periodistas 
 intentan detenernos 
 compulsivamente 
 con las mismas advertencias inútiles.
 La vida es una fugitiva,
 amor, ya sabés, 
 no podemos esperar ingenuamente 
 que ella venga a buscarnos 
 o que la encontremos por casualidad 
 en nuestra plaza favorita, 
 tenemos que salir hoy mismo, juntos, 
 a perseguirla.


Afuera-Adentro

 Es cierto,
la calle está poblada de insectos
y, por supuesto,
el ruido del agua que corre
por el cordón de la vereda,
no te amenaza.

Un perro te sigue,
como si tuviera realmente
algo que decirte.
No va a ningún sitio en particular,
es liviano.

En cualquier parte hay una esquina,
un hombre frágil
o un farol con los vidrios rotos.
Su luz mortecina evidencia
que hay algo más en el fondo de las cosas.

Por eso deberías detenerte, reír,
suponer que nada sucede a tu alrededor
de una sola manera,
que necesariamente
lo inesperado te espera.
Sólo deberías ocuparte
de dejar una huella, una sola al menos,
una silueta imperfecta pero real,
un indicio incuestionable
de que lo intentaste todo.

Paula Varela
En El animal que agoniza ahí afuera
(Ed. Continente, 2013)

domingo, 24 de julio de 2016


Fugaz
cree ganar tiempo el colibrí.
En su palpitar veloz
entendemos también nuestra ansiedad
de flores rojas y ebrias
que estallan violentas en las venas.
Frágil y fugaz la lengua bebe vida
y siempre
casi siempre
un terrible instante bebe
instante que separa
sobretodo
la carne del corazón.

Camila Charry Noriega
en Otros ojos
(El ángel editor. Quito, Ecuador:2014)

 

domingo, 3 de julio de 2016

ROUGE


Deseo que corroe todo logos
lo que secreta en silencio
Exaltación de los sentidos


Inmersión no premeditada
en el paraíso de tu eros
El aquí más absoluto
como pura potencia
de ser
dos uno dos

Estallido